Cientos de inmigrantes dejan sus empleos por la presión de Trump

Preocupación entre los empresarios por el “bombardeo” de misivas o “cartas de no coincidencia”, que advierten sobre las discrepancias en los registros de la Seguridad Social.

Cientos de trabajadores de todo el país se están viendo obligados a dejar su empleo después de que sus patrones recibieran las llamadas cartas “no match” y no pudieran demostrar su presencia legal en Estados Unidos.

El “bombardeo” de misivas o “cartas de no coincidencia”, que advierten sobre discrepancias entre los registros de la Administración de la Seguridad Social (SSA), el nombre de la persona y los números de seguro social que figuran en el Formulario W-2 de un empleado, provocó preocupación entre los empresarios. Por temor a recibir sanciones federales, los empleadores optaron por hacer una limpieza de sus plantillas laborales.

“Estas acciones colocan a los empleadores en una situación alarmante, debido a que dependen de la mano de obra de miles de inmigrantes para que sus negocios continúen funcionando en una época de ‘high employment’ (alto empleo)”, dijo la activista y analista en inmigración Carmen Cornejo.

El dueño de una mueblería en Phoenix, Arizona, quien solicitó el anonimato, recibió dichas cartas recientemente, y ante el temor de ser penalizado por el Gobierno, buscó asesoría legal. Su objetivo, dijo, era proceder con el despido de sus empleados indocumentados de forma digna y apegándose lo más posible a la legislación.

“Nadie quiere meterse en problemas con el Gobierno federal, nada más quería saber cuáles eran mis responsabilidades; no los puedes correr abruptamente, primero tienes que darles la oportunidad de comprobar que están trabajando legalmente”, dijo el empresario.

En carne propia lo vivió Sofía Andrade, quien trabajaba en una compañía que elabora ensaladas. Andrade narró que su patrón dijo de repente a un grupo que tenían cuatro días para la comprobación de su legalidad en el trabajo y poder conservar el empleo.

“Nos avisaron en una reunión de que tenían un reporte de Inmigración y nos dijo el patrón que le pidieron la lista y el nombre de todos los trabajadores y su seguro social”, explica Andrade.

“Cerca de 40 personas tuvimos que dejar nuestros trabajos”, comentó la inmigrante, que llevaba seis meses en la compañía.

Ahora, agregó, tiene que trabajar en una fábrica de carpintería con un pago de 11 dólares la hora, bajo condiciones muy duras y que considera fuera de la ley.

El Gobierno envió más de 500.000 notificaciones

Durante el 2019, la administración Trump, a través de la SSA, estuvo enviando más de 570.000 cartas de no coincidencia a empresas en todo el país, de acuerdo con datos del New York Times. Se nota el incremento en esas prácticas gubernamentales, ya que los abogados frecuentemente reciben llamadas de trabajadores que piden asesoría por los despidos, que consideran injustificados. “No saben exactamente lo que está pasando. Para ellos, su prioridad es cumplir con el trabajo, pero no están cumpliendo con las leyes al ser indocumentados”, explicó Carmen Cornejo. “La verdad es que nadie quiere meterse en problemas con el Gobierno federal, aunque sean buenos empleados tienen que corroborar su información y al final la mayoría se va por voluntad propia”, sostuvo.