Olímpia apabulló a Sol de América

Olimpia la tuvo prácticamente fácil ante Sol de América, al que lo venció sin mucho que cuestionar 4-0. Muy pronto en el partido quedó evidenciada la diferencia notoria entre ambos conjuntos

Alejandro Silva de penal, Roque Santacruz, Sergio Otálvaro y Néstor Camacho, también de penal fueron los goleadores.

Hasta el primer gol, las cosas estaban medianamente equilibradas. Pero en la jugada previa es cuando se marca un antes y un después.

Osmar Fernández quedó tendido en el suelo en un ataque danzarín, nadie apeló al fair play y en esa respuesta de avanzada, Rubén Escobar, al verse superado por Camacho lo derriba en el área.

El penal fue claro. Julio Quintana lo expulsa y en su reemplazo ingresa Luis Franco. Y con la ventaja comenzó a definirse el pleito, incluso antes de finalizar la primera mitad.

Es que Sol de América, por encima de sus ganas y dedicación no tuvo prácticamente nada que ofrecer como alternativa. Sigue adoleciendo de una extraña orfandad de juego que Olimpia, con el nivel que tiene no lo perdonó.

Desde esa carestía y sin desacreditar la producción decana, las cosas se hicieron fáciles para el franjeado. Hasta pudieron haber habido más de dos penales sancionados si Quintana pitaba uno que le hicieron a Roque, pero no consideró que debía hacerlo.

No hay mucho que debatir. Olimpia está sólido y esa solidez resalta más cuando el rival ofrece muchas concesiones. Es lógico.

Y Sol de América continúa el peregrinar sin rumbo y que hoy lo sumen en una deprimente campaña que no tiene así a simple vista una explicación entendible…