Para Robert Acevedo la sanción a Payo fue “desacertada y arbitraria”

El ex senador y presidente del Congreso de la Nación, Roberto Acevedo, (PLRA – Amambay) actual Vicepresidente 1° de la Cámara de Diputados, a través de su cuenta oficial de Twitter, señaló que si bien su criterio "es y siempre será reprochar todo acto de violencia" provenga de donde provenga, expresó su respaldo al senador Paraguayo Cubas, considerando además que su suspensión fue “desacertada y arbitraria”, teniendo en cuenta los motivos que la originaron.

"Esperemos que a todo acto de corrupción, por parte de cualquier miembro del Congreso Nacional se sancione con la misma vara", tuiteó Robert Acevedo.

Ya en contacto con esta página y sobre el  tema, el diputado Acevedo trajo a colación el comentario del médico bellavistaño (Amambay), politólogo y columnista del diario Última Hora Alfredo Boccia Paz, quien precisamente en una de sus últimas publicaciones hizo un acertado análisis sobre la actual imagen que ofrece el Congreso Nacional que ha servido para reflejar y hasta justificar de gran manera y aplaudir por parte de la ciudadanía el comportamiento del senador Paraguayo Cubas

En su columna de hoy sábado 13 de abril y bajo el título “Odio al Congreso”, Boccia señala que el actual clima de desprecio y descrédito  generalizado hacia el Congreso no es un sentimiento suyo, sino “el de un alto número de ciudadanos que ya no soportan los desmanes de los inquilinos del lugar”.

Según Boccia, “No existe otra manera de entender el apoyo popular que generan los exabruptos de Paraguayo Cubas sin la existencia de un hondo desprecio colectivo hacia los parlamentarios”.

El columnista ironizó que la sesión del Senado en la que Payo fue suspendido fue seguida en las calles, bares y oficinas como si fuera un partido de fútbol. Y cuando se produjo la “bendición” a Galaverna la gente explotó en gritos y risas como si hubiera ocurrido un gol de la Albirroja.

“Pero sucede que llegamos a esto, justamente, porque buena parte de los diputados y senadores son muy ladrones, cínicos y amnésicos. Olvidan que hace poco tiempo tuvieron que huir por el camino de las ratas o que hace un año el edificio del Congreso fue quemado por hordas enardecidas” expresó.

Trajo a colación además la comentada actitud de algunos congresistas como los senadores llanistas Blas Lanzoni, Zulma Gómez y Dionisio Amarilla y algunos intendentes que silenciosamente y a escondidas se reunieron con el contralor Enrique García, y su  funcionario Carlos Krüssell, director de Organismos Municipales de la Contraloría General, aunque con la “sublime torpeza” de permitir que la prensa se enterara y los dejara en evidencia, lanzando la lapidaria  presunción de que se trataron los pedidos de intervención a ciertas municipalidades. “Esta reunión secreta no tendría nada de raro si no fuera porque el señor García se encuentra imputado por mal desempeño en sus funciones y está a días de su juicio político. Es la política del canje a todo vapor.” Comentó Boccia.

A esto puso también como ejemplo el de una sesión fraudulenta, convocada de manera verbal y selectiva, donde una mayoría de diputados colorados envió al archivo el proyecto de ley que pretendía reducir los absurdos gastos de los parlasurianos. Todo esto en esos mismos días en los que la gente festejaba “inexplicablemente” los supuestos excesos de Payo.

Boccia cierra su análisis opinando que la ceguera de los congresistas terminará reventándolos y que él lo aplaudiría, si no fuera porque el odio al Congreso preanuncia el odio a la política. Y esto suele ser el fin de las democracias.