Pillado en casa de la otra, dijo que descansaba nomás ahí

La supuesta amante negó que haya algo entre ellos, pero ligó dos imputaciones. Todo porque salió a resabiar a balazos a la esposa celosa que vino llegando repentinamente a su casa.

Cincuenta y ocho años encima no fueron suficientes para que Delio Ramón Calonga evitara meter la pata. El hombre cometió un error imperdonable para una mujer: ir a la casa de otra “a descansar”. Eso encendió de rabia a María Concepción Ferreira, su esposa.

Llevando el mundo por delante, la doña fue rumbo a la casa de Valentina González Ayala, en el barrio Terrazas de Pedro Juan Caballero, donde, según le chusmearon, estaba su esposo.

Efectivamente, aquello no era un rumor. Delio se encontraba allí. “La señora llegó a la vivienda, forzó el portón y entró; empezó a discutir con la dueña de casa”, contó el fiscal Gabriel Segovia.

El careo “amoroso” subió de tono y la supuesta amante puso fin al asunto echando a la esposa celosa y a su marido a balazos. “Salió con un arma y efectuó unos disparos al aire”, detalló Segovia.

El representante del Ministerio Público explicó que tanto la acusada como el pillado declararon que allí nada pasó.

“Ambos dijeron que el señor descansaba nomás en su camioneta en el patio de la casa”, expresó.

Aún así, la “pistolera” fue denunciada por doña Concepción y quedó detenida en la Comisaría 12, tras ligar dos imputaciones: una por transgresión a la ley de armas y otra por producción de riesgo común. “No tenía permiso de tenerla ni de portarla”, manifestó Segovia.

Tenía dineral

Delio tenía una millonaria suma en el rodado: G. 67.518.000 y 12.918 reales. Se desempeñaba como cobrador de una empresa que se dedica a la venta de cerveza y dicho dinero era producto de las cobranzas. (Extra)