Arde París por la suba del combustible

El ministro francés del Interior, Christophe Castaner, aseguró anoche que 288 personas habían sido detenidas en el margen de las protestas de los chalecos amarillos en París y un centenar de personas resultaron heridas, una de ellas un manifestante que se encuentra en estado de extrema gravedad.

“Todos los medios de la policía, la gendarmería y de la seguridad civil estuvieron movilizados”, detalló Castaner que apuntó que 65.000 agentes habían sido desplegados en todo el país y 4.000 en París, una cifra que resultó insuficiente para enfrentar a los 3.000 violentos identificados por las autoridades.

El ministro del Interior indicó que las autoridades han recuperado el control del Arco del Triunfo, ocupado y dañado por los alborotadores.

Castaner declaró haber dado orden a los agentes de recular en varias ocasiones, como en el asalto al monumento, para no poner en peligro sus vidas.

Los bomberos tuvieron que apagar además 187 incendios y acudir a seis edificios que habían sido atacados por quienes Castaner calificó de sediciosos.

Un miembro de los “chalecos amarillos” resultó gravemente herido después de que un grupo de manifestantes intentara tirar abajo una de las verjas del jardín de las Tuilleries, que finalmente cayó encima de esta persona, que se debate ahora entre la vida y la muerte.

El presidente francés Emmanuel Macron dijo que jamás aceptará la violencia, tras las protestas del movimiento de “chalecos amarillos” que causaron importantes daños en París. “Ninguna causa justifica que las fuerzas del orden sean atacadas, que comercios sean saqueados, que se amenace a transeúntes o a periodistas, que se ensucie el Arco del Triunfo”, dijo el presidente galo en Buenos Aires, donde asistió a una cumbre del G20.

“Los culpables de estas violencias no quieren cambios, no quieren mejorar nada, quieren el caos. Traicionan las causas que pretenden servir y que manipulan. Serán identificados y responsabilizados por sus actos ante la justicia”, agregó el mandatario.