Reino Unido y UE se divorcian tras 45 años de matrimonio sin amor

Desde 1973, siempre fue una relación utilitaria con una insistencia principal en la dimensión económica. La salida de los británicos entra en vigencia a partir del próximo 29 de marzo.

Tras unas negociaciones largas y dolorosas, Reino Unido y la Unión Europea firmaron el domingo el acuerdo de divorcio que pondrá fin a más de 45 años de un matrimonio de conveniencia donde las cuestiones económicas siempre se impusieron al proyecto político.

“Desde 1973, siempre fue una relación utilitaria con una insistencia principal en la dimensión económica“, subrayaba poco antes del referéndum sobre el Brexit Pauline Schnapper, profesor de civilización contemporánea británica en la universidad de la Sorbona. “La dimensión sentimental es casi inexistente.”

Para empezar, los británicos no quisieron adherirse al proyecto europeo, concebido tras la Segunda Guerra Mundial con un espíritu de reconciliación. “No nos sentíamos suficientemente vulnerables para sumarnos a él“, resume Anand Menon, profesor de política europea en el King’s College de Londres. Londres apreciaba sin embargo el proyecto y lo apoyó, como demuestra el discurso de Zúrich en 1946 en que Winston Churchill llamó a la creación de los “Estados Unidos de Europa.”

A principios de los años 1960, la situación cambia: el crecimiento británico es inferior al de sus vecinos francés y alemán y Reino Unido quiere subirse al tren en marcha.

Pero todo terminó, ayer cuando los líderes de los Veintisiete países que seguirán en la Unión Europea (UE) tras la salida del Reino Unido dieron su apoyo político al acuerdo de la retirada británica del club comunitario, un texto que la Comisión Europea instó a ratificar en el Parlamento de Londres, pues es “el único pacto posible.”

Pese al apoyo político consideran que la salida del Reino Unido de la Unión Europea, que tendrá lugar el próximo 29 de marzo, “no da lugar a sacar el champán ni a aplausos