Hace trizas de un Cerro hundido en un mar de enredos

Guaraní consiguió una fácil clasificación a semifinales de la Copa Paraguay. Venció de forma categórica al Ciclón 3-0, exponiendo un fútbol más efectivo que le valió asestar los más duros golpes al rival, que con esto prácticamente ve pasar el año sin pena ni gloria.

Los tantos para el aurinegro fueron de Epifanio García a los 31’ de la primera etapa. Luego sería turno de Rodney Redes.

El juvenil marcaría doblete a los 47’ y 76’, aprovechando dos salidas veloces desde el fondo de la defensa aurinegra y los espacios que concedió la zaga azulgrana.

Guaraní jugó con soltura. Tranquilo y sereno. Tuvo la pelota y la administró con inteligencia, además de aplicar rapidez en la elaboración de las jugadas y sobre todo ideas.

En cambio Cerro Porteño, que procuró hacer frente a la mejor pizarra sin embargo nunca tuvo claridad. Pereció en todos sus intentos y paulatinamente fue quedando con brazos caídos, sin fuerzas para repeler a la mejor disposición del adversario.

En la jornada hubo corte parcial de luz, que consecuentemente hizo que el juego se postergara por espacio de diez minutos desde los 74’.

Ahora Guaraní se las verá con Resistencia en tanda de Semifinales. Para el Ciclón, más allá de las chances que tiene matemáticamente en el Clausura, el año termina de la peor manera. Sin rédito deportivo más que una simple clasificación a Libertadores por puntos.