Conmemoración del día de los Fieles difuntos

El Día de Todos los fieles difuntos conmemora a todas las almas, las almas santas o los fieles difuntos; es decir, está dedicado a honrar a las almas de los cristianos que han fallecido. La mayoría de los cristianos, comúnmente recuerdan a los familiares fallecidos en el día. Este día se celebra principalmente en la Iglesia Católica, pero también se celebra en la Iglesia Ortodoxa Oriental y algunas otras denominaciones del cristianismo.

Fiesta: 02 de Noviembre
 
 
Para comprender el significado de la Conmemoración de los fieles difuntos hay que saber que existen tres estados en la Iglesia:
 
La Iglesia peregrina en la tierra (Iglesia militante): En ella estamos nosotros, los que estamos en la tierra luchando por hacer el bien y evitar el mal.
La Iglesia purgante (en el purgatorio), la componen los difuntos que necesitan aun purificación antes de entrar en el cielo. Por ellos oramos el día de los difuntos, el 2 de Noviembre, para que pronto vayan al cielo. (no rezamos por los que están en el infierno porque su condena es irreversible)
La Iglesia triunfante: Aquí están los que ya se salvaron y están en el cielo. A todos ellos, los santos, los honramos el 1 de Noviembre.
5 cosas a conocer sobre el purgatorio.
El Catecismo de la Iglesia Católica, publicado por el Papa Juan Pablo II en 1992, es un texto de máxima autoridad para todos los católicos del mundo y dice cinco cosas acerca del Purgatorio:
 
Los que mueren en gracia y amistad de Dios pero no perfectamente purificados, sufren después de su muerte una purificación, para obtener la completa hermosura de su alma (CIC 1030).
 
La Iglesia llama Purgatorio a esa purificación, y ha hablado de ella en el Concilio de Florencia y en el Concilio de Trento. La Iglesia para hablar de que será como un fuego purificador, se basa en aquella frase de San Pablo que dice: "La obra de cada uno quedará al descubierto, el día en que pasen por fuego. Las obras que cada cual ha hecho se probarán en el fuego". (1 Corintios 3,14)
 
La Santísima Virgen María3ª. La práctica de orar por los difuntos es sumamente antigua. El libro 2º. de los Macabeos en la S. Biblia dice: "Mandó Juan Macabeo ofrecer sacrificios por los muertos, para que quedaran libres de sus pecados" (2 Macabeos 12,46)
 
La Iglesia desde los primeros siglos ha tenido la costumbre de orar por los difuntos (Cuenta San Agustín que su madre Santa Mónica lo único que les pidió al morir fue esto: "No se olviden de ofrecer oraciones por mi alma")
 
San Gregorio Magno afirma: "Si Jesucristo dijo que hay faltas que no serán perdonadas ni en este mundo ni en el otro, es señal de que hay faltas que sí son perdonadas en el otro mundo. Para que Dios perdone a los difuntos las faltas veniales que tenían sin perdonar en el momento de su muerte, para eso ofrecemos misas, oraciones y limosnas por su eterno descanso".
San Gregorio y el Purgatorio.
El primero, que él ofreció 30 misas por el alma de un difunto, y después el muerto se le apareció en sueños a darle las gracias porque por esas misas había logrado salir del purgatorio.
 
Y el segundo, que un día estando celebrando la Misa, elevó San Gregorio la Santa Hostia y se quedó con ella en lo alto por mucho tiempo. Sus ayudantes le preguntaron después por qué se había quedado tanto tiempo con la hostia elevada en sus manos, y les respondió: "Es que vi que mientras ofrecía la Santa Hostia a Dios, descansaban las benditas almas del purgatorio".
Desde tiempos de San Gregorio (año 600) se ha popularizado mucho en la Iglesia Católica la costumbre de ofrecer misas por el descanso de las benditas almas.
 
Alguien le preguntó una vez a San Agustín: "¿Cuánto rezarán por mí cuando yo me haya muerto?", y él le respondió: "Eso depende de cuánto rezas tú por los difuntos. Porque el evangelio dice que la medida que cada uno emplea para dar a los demás, esa medida se empleará para darle a él".
 
Rezar por el descanso de los difuntos.
¿Vamos a rezar más por los difuntos? ¿Vamos a ofrecer por ellos misas, comuniones, ayudas a los pobres y otras buenas obras? Los muertos nunca jamás vienen a espantar a nadie, pero sí rezan y obtienen favores a favor de los que rezan por ellos.
 
Pidamos la intercesión de la Virgen María por el rescate de las almas del Purgatorio, sobre todo la de nuestros seres queridos
 
Tradición de los fieles
La tradición de asistir al cementerio, para rezar por las almas de quienes ya abandonaron este mundo, está acompañada de un profundo sentimiento de devoción, donde se tiene la convicción de que el ser querido necesita del sufragio eucarístico y las oraciones para abandonar el Purgatorio y descansar en Paz.
 
Así lo dejó plasmado san juan Pablo II:
 
"Con estos hermanos nuestros, que también ha sido partícipes de la fragilidad propia de todos ser humano, sentimos el deber - y la necesidad - de ofrecerles la ayuda afectuosa de nuestra oración, a fin de que cualquier eventual residuo de debilidad humana, que todavía pudiera retrasar su encuentro feliz con Dios, sea definitivamente borrado".
 
Oración por los fieles difuntos
Oh, buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio.
 
Tú, Señor, que amaste a los tuyos con gran predilección, escucha la súplica que te hacemos y por tu Misericordia concede a aquellos que Tú te has llevado de nuestro hogar el gozar del eterno descanso en el seno de tu infinito Amor. Amén.
 
Concédeles Señor, el descanso eterno y que brille para ellos la Luz perpetua.
 
Que las almas de los fieles difuntos, por la Misericordia de Dios descansen en paz.
 
Amén