Luz verde del Senado para extradición de Arrom y Martí

El Senado aprobó ayer una declaración favorable a la extradición de Juan Arróm y Anuncio Martí, dirigentes del ultraizquierdista partido Patria Libre, embrión ideológico y político del EPP. Ambos son acusados de secuestro y con status de refugiados en Brasil otorgado en su momento durante el gobierno de Lula da Silva. Paraguayo Cubas fue muy cuestionado al abogar por más secuestros.

Con 35 votos a favor y 1 en contra del senador Paraguayo Cubas (Cruzada Nacional), el Senado aprobó ayer una declaración que apoya, respalda y alienta las gestiones del Poder Ejecutivo en procura de obtener la extradición de Juan Arrom y Anuncio Martí, acusados de hechos de secuestro, que cuentan con el status de refugiados en el Brasil.

El senador Cubas se opuso al proyecto y abogó por “más secuestros en este país, de manguruyuses, sojeros y ganaderos”.

Señaló que hay mucha gente que debería estar secuestrada “y está en esta sala”. Pidió que haya más secuestros en el país “de delincuentes sojeros brasileños, ganaderos, ladrones de la salud de la vivienda, hasta que vayamos a parir la república”.

Señaló que hay muchos delincuentes que andan por la calle sin ser secuestrados. “Los sátrapas deben ser ajusticiados”, dijo.

“Que me lleven en vez de Edelio Morínigo, y no voy a salir más gordo de cuando entré. Por más secuestros de bandidos en este país”, señaló en otro momento.

Sus expresiones motivaron una fuerte reacción de la mayoría de los legisladores.

Desirée Masi (PDP) rechazó las expresiones y dijo que de instalarse el “ojo por ojo” los más afectados serán los que menos tienen.

Cuestionó que Cubas haya dicho de Fidel Zavala que su único mérito era haber sido secuestrado y apuntó que era algo que no le deseaba a nadie.

Enrique Bacchetta (ANR, Añetete) dijo que era lamentable escuchar que alguien reivindicase el secuestro como método de lucha.

La reacción más emotiva fue de la senadora Mirta Gusinky, cuya hija Cecilia fue secuestrada y asesinada en febrero de 2005. Con voz quebrada, dijo que los secuestradores nunca le dejaron hablar con su hija.

Le dijo a Cubas que no le desearía que alguien de su entorno sea secuestrado porque eso le cambiaría su visión del tema. Reveló que su marido el derrocado ex presidente Raúl Cubas Grau,  no la respaldó económicamente para cubrir la exigencia de los secuestradores.