"Voy a gastar hasta el último centavo: a él lo quiero muerto"

El papá de una de las criaturas juró vengarse del sospechoso. El joven habló desde el Estado de Pará, Brasil.

Dalma María Rojas tenía 17 años cuando conoció a Ever Barrios, quien cuando eso tenía 26. Corría el año 2010 y ambos tenían ganas de crecer juntos. Él era artista y ella se acopló a su estilo de vida.

“Ella era una excelente mujer, daba todo por su pareja”, contó Ever. Dos años después de conocerse vino al mundo el pequeño Cristian Santino, un hermoso niño que se ganó el amor de ambos. Sin embargo, algunos conflictos los obligaron a distanciarse. Desde entonces, Ever vive en el Estado de Pará, nordeste del Brasil.

Dalma continuó su vida. Dos años después nació Saulo, producto de otra relación. “Yo me enteré por los medios, dijeron que yo le ayudé a matarle. Jamás lo hice, yo le amaba a mi hijo. Lo que hizo ese muchacho es un acto de cobardía.

No estoy pudiendo comer, me enfermó todo”, expresó el padre de Santino, quien fue asesinado con su madre, su hermano y sus abuelos.“Voy a gastar hasta el último centavo, a él lo quiero muerto”, dijo, asegurando que vendrá para cobrar venganza por la muerte de su hijito.

“Yo no tengo miedo de nada”, refirió. Un mensaje parecido escribió en Facebook, en una publicación de Bruno Javier. Contó que está en su planes volver a nuestro país para aclarar también que no tuvo nada que ver con el crimen.“Se veían felices”, Ever contó que pese a haber terminado su relación, él y Dalma seguían siendo amigos.

“Nos llevábamos súper bien, ella me contaba todo”, manifestó.Según él, la chica siempre le contaba sobre su relación con Bruno y cuánto lo quería. “Parecían felices, yo no sospeché nada, porque si yo sabía lo que estaba pasando me iba a ir a traerle a los dos a vivir conmigo. Si estaban aquí conmigo se hubieran salvado”, lamentó.

La fiscala Esmilda Álvarez confirmó ayer que Dalma y Bruno contrajeron matrimonio en enero pasado en la ciudad de Itá.

Irá a Emboscada

La jueza María Griselda Caballero decretó la prisión preventiva de Bruno Javier. En principio se hablaba de que iría a Tacumbú. Sin embargo, ante la falta de espacio en este penal para recibir nuevos reos, su lugar de reclusión sería Emboscada.

La jueza decretó también prisión preventiva para los demás detenidos e imputados por el crimen. Alba Rosalía Armoa y Araceli Sosa Díaz irán al Buen Pastor. Marcelo Sosa correrá la misma suerte que Bruno y podría ir al penal de Emboscada.

Siguen las pesquisas

Tras el crimen, Bruno Javier continuaba viviendo en la casa donde ocurrió todo. Presumen los investigadores que su nueva novia solía visitarlo en el lugar. Según una de las detenidas, el sábado que compartieron la noche allí, Bruno echaba desodorante de ambiente a cada rato.

EXTRA.COM.PY