Venezuela al abismo: prevén inflación de 10millones %

El FMI prevé que Venezuela tendrá en 2019 una inflación de 10.000.000% con una reducción del producto interno bruto (PIB) de un 5% y proyecta que la economía caerá este año un 18%. Esto tendrá como consecuencia más pobreza, más hambre y agravamiento de la crisis de refugiados en América.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) señala que la inflación cerrará en 1.370.000% este año, pese a que el organismo había calculado en julio que sería de un millón por ciento, una proyección muy negativa que se quedó corta.

El régimen chavista –desde Hugo Chávez a Nicolás Maduro– disfrutó la mayor bonanza petrolera en la historia venezolana, pero dilapidó la riqueza obtenida en clientelismo político interno e internacional y en una escandalosa corrupción.

Sin embargo, el gobierno de Maduro insiste en negar la emergencia que ha desatado la hiperinflación y la escasez crónica de alimentos y medicinas.

La situación es tan grave que Venezuela fue excluida del promedio regional y de la lista de los mercados emergentes para no deformar las cifras.

“Se espera que la hiperinflación de Venezuela empeore rápidamente, impulsada por el financiamiento monetario de grandes déficits fiscales y la pérdida de confianza en la moneda”, dice el informe del FMI.

En el informe de ayer el FMI recuerda que el Gobierno de Venezuela puso en marcha en agosto pasado una reconversión monetaria que le quitó cinco ceros al bolívar y le puso el apellido de “soberano”.

Esta reconversión fue parte de las medidas económicas que impulsa el régimen socialista de Nicolás Maduro para paliar la grave crisis que afecta el país que entró en hiperinflación hace un año.  Pero el plan de “recuperación económica” de Maduro fue un gran fracaso.

La crisis migratoria fue calificada por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados como “monumental”.

Más de 2,3 millones de venezolanos viven en el extranjero; de ellos, más de 1,6 millones salieron a partir de 2015 ante el recrudecimiento de la crisis económica y política, el 90% a países de América Latina, según la oficina de la ONU para los refugiados (ACNUR) y la Organización para las Migraciones (OIM).