Trump dice que Venezuela es un desastre que tiene que ser limpiado

El presidente Donald Trump dijo ayer que Venezuela es un desastre, que tiene que ser limpiado, al inicio de una reunión en la Casa Blanca con el mandatario chileno Sebastián Piñera, quien desde la OEA reiteró que rechaza una eventual injerencia armada en ese país.

“Venezuela es un desastre. Eso hay que limpiarlo y hay que hacerse cargo de la gente”, dijo Trump antes de la reunión con Piñera, en un momento en el que sus posturas sobre la solución de la crisis divergen. “Vamos a hablar de Venezuela, entre muchos otros temas”, afirmó Trump a la prensa, después de que esta semana en la ONU había dicho sobre ese país que todas las opciones están en la mesa, todas. Las fuertes y las menos fuertes”. “Y ya saben lo que quiero decir con fuerte, había amenazado el mandatario estadounidense en referencia a una intervención militar.

A la pregunta de si va a reunirse con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, Trump dijo: “Vamos a ver qué es lo que pasa”. Ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), Piñera volvió a rechazar una eventual injerencia armada en ese país al declarar que la opción militar no es una opción buena para este problema, uno sabe cómo comienzan las intervenciones militares, pero uno no sabe cómo terminan las invasiones, los muertos y el dolor y el sufrimiento.

Piñera abogó en cambio por otras vías para superar la crisis venezolana: “Eso no significa que no haya otros mecanismos que tenemos que usar y, cada vez con mayor fuerza y voluntad, para ayudar al pueblo venezolano y para forzar a un gobierno autoritario y no democrático a reconocer y respetar esos valores esenciales”. El mandatario enfatizó en que Venezuela no es una democracia, no hay separación de poderes, no hay Estado de derecho, no hay libertad de expresión, no hay respeto a los derechos humanos.

Piñera ya dio su opinión negativa sobre la intervención militar en Venezuela –sugerida tácitamente por Estados Unidos– el jueves, en el marco de su exposición ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.