En Diputados dicen que debe ser convocada la suplente de Quintana

Con el proceso judicial que debe enfrentar el diputado colorado Ulises Quintana, desaforado el miércoles último por el pleno de la Cámara de Diputados, en la Cámara Baja ya analizan el siguiente paso, debido a que si el legislador va preso surge una inhabilidad para ocupar el cargo y deberá asumir su suplente.

En ese sentido, legisladores de distintas bancadas coinciden en manifestar que al existir una orden de detención ya se debe convocar al suplente de Quintana, en este caso, la suplente es Rocío Abed de Zacarías, esposa del diputado Justo Zacarías Irún.

“No puede funcionar la cámara con 79 miembros. Desde el momento que tiene una orden de detención (Quintana), estando prófugo inclusive, ya se le debe convocar al suplente. Este es mi criterio”, expresó el liberal Jorge Ávalos Mariño.

Sostuvo que por la imputación que recibió su colega, no tendrá una medida alternativa al arresto, sino que corresponde la prisión.

En el mismo sentido se expresó el diputado colorado Walter Harms, quien mencionó que al haber una orden de prisión, por lógica existe una imposibilidad de asistir, e inmediatamente tiene que asumir su suplente.

La encuentrista Kattya González indicó que si Quintana va preso, surge una inhabilidad que indefectiblemente lleva a que no pueda acudir a la cámara, por lo que debería ser convocada la suplente.

Al igual que sus demás colegas, dijo que difícilmente el juez se aparte del pedido del Ministerio Público y que la situación sería diferente si tuviera una medida alternativa a la prisión.

Quintana fue imputado por la fiscala Lorena Ledesma por enriquecimiento ilícito, lavado de dinero, tráfico en calidad de cómplice y tráfico de influencia, tras una investigación iniciada por el Ministerio Público y que lo conecta con el supuesto narcotraficante Reinaldo Javier Cabaña, alias Cucho, quien ya guarda reclusión en la Agrupación Especializada.

Esta situación llevó a que el juez Rubén Ayala Brun informe a la Cámara de Diputado, solicitando su desafuero para que la investigación en su contra pueda proseguir.

La imputación sostiene que utilizando su investidura de diputado nacional, Quintana habría ordenado la liberación de un vehículo, conducido por Diego Medina, secretario de Cucho, con 190.000 dólares e igualmente el ocultamiento de fondos de origen ilícito.

Siempre según la imputación, el diputado Quintana medió en el problema por pedido expreso de Cabaña, quien le manifestó que “necesitaba un favor”.

Durante la defensa que realizó ante sus colegas al momento de pedir su desafuero, el diputado altoparanaense aseguró que la imputación no tiene sustento y que demostrará su inocencia, “ya que siempre trabajé honestamente”.

Sin embargo, durante una entrevista, el legislador dijo que tanto la llamada que recibió de Cucho como la que hace posteriormente a la comisaría fueron en calidad de abogado. “Yo le llamé a la comisaria, me identifiqué y pregunté, le dije: ‘Soy el doctor abogado Ulises Quintana, soy diputado’, le dije, quería saber cuál era el inconveniente que tiene la persona que está ahí”, confesó el parlamentario.