Vicaría San Alfonso de fiesta patronal

El día de ayer lunes 23 de julio del 2018 se dio inicio al programa de festejos de la Fiesta Patronal de la Vicaría San Alfonso María de Ligorio del barrio Guaraní, con el lema ¨Abrazarse a Cristo Jesús¨, Segundo Año del Trienio: ¨Permanezcan en mi¨

Programación diaria de Lunes a Sábado:

06:00 hs.: Misa y Novena

16:30 hs.: Misa y Novena

18:00 hs.: Rezo del rosario

18:30 hs.: Misa y Novena

Domingo 29 de Julio:

06:00 hs.: Misa y Novena

08:00 hs.: Misa y Novena

10:00 hs.: Misa y Novena

18:30 hs.: Misa y Novena

Miércoles 01 de Agosto: ¨Día de San Alfonso María de Ligorio¨, fundador de la congregación de los Misioneros Redentoristas:

18:00 hs.: Procesión de la imagen del santo patrono por las calles adyacentes: 14 de Mayo, Curupaytý y Coronel Martínez.

FESTEJOS POPULARES:

Feria de comidas típicas todas las noches

Sábado 28 de Julio: Sorteo del Tradicional Bingo

 

Oración a San Alfonso María de Ligorio

 

Glorioso San Alfonso, amante padre de los pobres y de los enfermos, toda tu vida dedicaste a aliviar sus miserias espirituales y materiales.

 

Hoy invoco tu intercesión. Sin mi deseo no es la voluntad de Dios, entonces dame la fuerza de llevar mi cruz, pacientemente y a ofrecer mis sufrimientos, en unión con los de mi salvador crucificado y de nuestra Madre del Perpetuo Socorro para gloria de Dios y la salvación de las almas; en la reparación por mis pecados y de los demás, por las necesidades de nuestro mundo en conflicto y finalmente por las almas de purgatorio.

San Alfonso María de Ligorio, patrono de los teólogos moralistas, de los abogados, de los confesores y de nuestra comunidad, ruega por nosotros

Amén.

San Alfonso nació cerca de Nápoles el 27 de septiembre de 1696. Siendo aún niño fue visitado por San Francisco Jerónimo el cual lo bendijo y predijo para él grandes bendiciones y sabiduría. A los 16 años, caso excepcional obtiene el grado de doctor en ambos derechos, civil y canónico, con notas sobresalientes en todos sus estudios.

 

Para conservar la pureza de su alma escogió un director espiritual, visitaba frecuentemente a Jesús Sacramentado, rezaba con gran devoción a la Virgen y huía de todos los que tuvieran malas conversaciones.

 

Su padre, que deseaba hacer de él un brillante político, lo hizo estudiar varios idiomas modernos, aprender música, artes y detalles de la vida caballeresca. Como abogado, el santo obtenía importantes triunfos; sin embargo, no lo dejaba satisfecho ante el gran peligro que en el mundo existe de ofender a Dios.

Por revelación divina, San Alfonso abandona todo y decide convertirse en apóstol incansable del Señor Jesús. La tarea no fue fácil; tuvo que enfrentar, con gran lucha espiritual, a su padre y familia, a sus amigos y así mismo. Al fin, a los 30 años de edad logra ser ordenado sacerdote, y desde entonces se dedicó a trabajar con las gentes de los barrios más pobres de Nápoles y de otras ciudades, a quienes les enseñaba el catecismo.

El 9 de noviembre de 1752 fundó, junto con otros sacerdotes, la Congregación del Santísimo Redentor (o Padres Redentoristas), y siguiendo el ejemplo de Jesús se dedicaron a recorrer ciudades, pueblos y campos predicando el evangelio. Por 30 años, con su equipo de misioneros, el santo recorrió campos, pueblos, ciudades, provincias, permaneciendo en cada sitio 10 o 15 días predicando, para que no quedara ningún grupo sin ser instruido y atendido espiritualmente.

 

San Alfonso fue un escritor muy prolífico; al morir dejó 111 libros y opúsculos impresos y 2 mil manuscritos. Durante su vida vio 402 ediciones de sus obras.

En 1762 el Papa lo nombró obispo de Santa Agueda. San Alfonso, quien no deseaba asumir el cargo, aceptó con humildad y obediencia, permaneciendo al frente de la diócesis por 13 años donde predicó el Evangelio, formó grupos de misioneros y dio catequesis a los más pequeños y necesitados.

Sus últimos años fueron llenos de sufrimientos y enfermedades dolorosas; el santo soportó pacientemente todos estos males, rezando siempre por la conversión de los pecadores y por su propia santidad. San Alfonso muere el 1 de agosto de 1787, a la edad de 90 años. El Papa Gregorio XVI lo declara Santo en 1839.

  El Papa Pío IX lo declara Doctor de la Iglesia en 1875.