La historia que hay detrás de la fotografía de una niña llorando en la frontera entre EE.UU. y México

La imagen de una niña hondureña de dos años llorando mientras los agentes de la Patrulla Fronteriza de EE.UU buscan a su madre es una representación gráfica de la angustia por la que pasan los inmigrantes ilegales que son separados de sus familias.

El fotógrafo de la agencia Getty Images, John Moore, es el autor de las fotos que están dando la vuelta al mundo en las cuales se puede ver los rostros preocupados de los niños que son separados de sus familias al llegar a la frontera de Estados Unidos.

En su cuenta de Instagram, el fotógrafo dijo que “como padre, esta foto fue especialmente difícil de tomar” y explicó que se trataba de una foto que sacó estando de paseo con la patrulla fronteriza en Río Grande, Texas.

John Moore ha sido premiado con el Premio Pulitzer por sus fotos, las cuales ilustran la lucha de los inmigrantes ilegales durante la última década, pero confesó que había sido especialmente duro presenciar el sufrimiento de los niños cuando son separados de sus padres a la fuerza.

La política de “tolerancia cero” de la administración de Trump ha conllevado la separación de las familias y ha dejado imágenes tan dolorosas como las que ha capturado Moore.

Las familias de inmigrantes que cruzan la frontera de EE.UU con México son retenidas en un viejo almacén en el sur de Texas. Allí cientos de niños esperan en una especie de jaulas cercadas con vallas de metal, unas estructuras que llegan a encerrar hasta a unos 20 menores.

Según informó la Patrulla Fronteriza, cerca de 200 personas dentro de la instalación son menores sin compañía de un padre. Otras 500son “unidades familiares”, padres e hijos. Los menores son separados de sus padres y enviados a albergues o centros de acogida, mientras que los adultos se enfrentan a cargos judiciales; aunque muchas familias de inmigrantes denuncian que la reagrupaciónposterior es casi imposible debido a la falta de registro.

A pesar de que el objetivo es disuadir a los inmigrantes al cruzar la frontera, varios grupos eclesiales, defensores de los derechos humanos y legisladores demócratas han criticado duramente la política calificándola de inhumana.

El fotógrafo explicó que la mayoría de los inmigrantes a los que fotografió eran solicitantes de asilo procedentes de América Central, los cuales huyeron de su país de origen debido a la violencia y miseria que vivían allí día tras día.

Moore explicó que la mayoría de las familias con las que se había encontrado tenían mucho miedo. “Dudo que ninguno de ellos haya hecho antes algo como esto: huir de sus países de origen con sus hijos, viajar miles de millas en condiciones peligrosas y todo para buscar asilo político en Estados Unidos“.

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