Presidenciable colorado reivindica la vuelta del poder absoluto de los seccionaleros

Pocas horas después de haber lanzado la advertencia de que en caso de ganar las presidenciales del próximo 22 de abril sus ministros deberán presentarse cada fin de semana a trabajar por el partido con pañuelo rojo al cuello, el candidato a presidente de la República por el Partido Colorado, Mario Abdo Benítez, indicó en un acto realizado este último domingo en Bella Vista, Amambay, la necesidad de volver a “hacer fuertes” a los dirigentes partidarios de base porque son -según aseguró-, "quienes llevan la inquietud de la gente a Asunción; y si no son escuchados, la gente pierde la fe en su partido".

Esta reivindicación de Abdo no hace más que desenterrar una de las viejas prácticas de la dictadura, cuando un presidente de seccional o un simple miembro tenían más peso que un Delegado de Gobierno o un Jefe de Policía.

Durante su discurso en Bella Vista el pasado domingo, Abdo repitió dos o tres veces que la dirigencia colorada de todas las ciudades del interior deben volver a cumplir COMO ANTES su rol en cada una de sus comunidades. “El presidente de seccional es el representante del pueblo” y es quien lleva las inquietudes y necesidades del pueblo colorado. “Son ellos (los dirigentes) los que llegan al Palacio de Gobierno y Mburuvicha Róga”, expresó rememorando así una vieja práctica de la oscura época de la dictadura de Alfredo Stroessner, cuando la trilogía “Gobierno- Fuerzas Armadas- Partido Colorado” marcaba el rumbo del país, por encima de las leyes y de cualquier otra autoridad de turno.

Para la mayoría del pueblo paraguayo digno, amante de la libertad y de la democracia, la vuelta, el retroceso, a este tipo de prácticas propias del stronismo es considerada como una ofensa.

Ellos no tendrían que volver nunca a ocupar este tipo de espacios políticos en nuestro país o hacer apariciones públicas, porque aún están intactas las heridas que causaron por sus torturas, afirman. Las madres aún siguen llorando a sus seres que nunca regresaron; hay familias enlutadas, y los neo stronistas ahora alineados y más fuertes que nunca tras la figura de Marito Abdo hacen discursos en actos públicos llegando a reivindicar la figura del dictador y sus pretendidas “obras de progreso”, ignorando el terror y la muerte que ellos representan.