Lula nuevamente tras las rejas después de 38 años

En 1980, Luiz Inácio da Silva, alias “Lula” entonces líder de una masiva huelga de metalúrgicos brasileños, fue detenido durante 31 días por “atentar contra el orden nacional”, en pleno gobierno militar brasileño (1964-1985).

Lula fue arrestado el 19 de abril y conducido a la sede paulistana de la Dirección de Orden Política y Social (D.O.P.S). En 2014, en su testimonio ante la Comisión Nacional de la Verdad, afirmó que durante el tiempo en que permaneció preso fue tratado con dignidad.

Durante la primera semana de reclusión, sostuvo una huelga de hambre en apoyo a sus seguidores, quienes permanecían en cese de actividades laborales. “Si los militares hubiesen sabido lo que iba a ocurrir después de mi detención, ciertamente más les hubiera valido no prenderme”, dijo años después.

Tras su liberación en mayo, Lula fue electo presidente del recién fundado Partido de los Trabajadores, con el que alcanzaría la presidencia de la República en 2003.

El 12 julio 2017, el juez federal doctor Sergio Moro lo condena a 9 años y medio de prisión por corrupción pasiva y blanqueo de dinero, como beneficiario de un apartamento en un balneario paulista ofrecido por la constructora OAS a cambio de su mediación para obtener contratos en Petrobras.

En enero de 2018, un tribunal de segunda instancia (TRF4) eleva la pena a 12 años y un mes de reclusión. El 7 de abril de 2018, dos días después de que Moro ordenara su detención, Lula se entrega a la policía y ya se encuentra cumpliendo su condena en una cárcel de Curitiba, Paraná.