Envolver a tu perro con un trozo de tela no le alivia ante los petardos

Los petardos son los grandes enemigos de los perros en Navidad: pueden provocarles episodios de ansiedad y estrés, ya que su sensibilidad auditiva es mucho mayor que la de los humanos. El 17 de diciembre se empezó a mover un tuit que aconseja envolver a los perros con un trozo de tela para que no sufran con la pirotecnia. Los veterinarios consultados por Verne aseguran que esta técnica no sirve de nada, lo que no ha impedido que el mensaje lleve casi 100.000 retuits en 13 días.

Un vídeo que difunde esta técnica, conocida como Método Tellington, lleva más 1,3 millones de reproducciones en Facebook en dos días desde el 28 de diciembre. Esta especie de vendaje lleva varios años circulando por internet, al menos desde 2010.

"Desde el colegio de veterinarios de veterinarios de Madrid no conocemos ningún estudio que avale y apoye el funcionamiento de este tipo de vendaje. Además de este vendaje también existen una camisetas que se supone que calman, pero lo mismo: no hay nada que avale su funcionamiento", dice a Vernepor teléfono Manuel Lázaro, vocal del colegio de veterinarios de Madrid.

La canadiense Linda Tellington-Jones es la creadora de este método, desarrollado originalmente para caballos en los años 70. "Tiene sus raíces en la filosofía de que todos los seres vivos son un reflejo de una totalidad divina [...] Es un método que va más allá en la conexión entre especies y relaciona el cuerpo, la mente y el espíritu de animales y personas. El Método Tellington utiliza una variedad de técnicas de contacto, movimiento y lenguaje corporal que afectan al comportamiento y al estado de salud", explica la web oficial de la canadiense, autora de varios libros en los que desarrolla su método. Consiste en una serie de masajes en puntos clave del cuerpo del animal, justo los que se apretarían con el vendaje que se ha difundido por internet.

"No hay ninguna base científica que apoye este método. Nada sostiene que este tipo de técnicas ayuden al perro a relajarse ante los fuegos artificiales o los petardos", dice por teléfono el presidente del colegio de veterinarios de Cádiz, Federico Vilaplana, que coincide con su colega del colegio madrileño. "Cualquier veterinario ha comprobado que cuando venda a un perro por una lesión u operación le incomoda e inquieta el vendaje apretado. Algo que le agobia difícilmente ayudará a calmar al animal", añade Lázaro.

Vilaplana reconoce que masajes como los del Método Tellington pueden resultar positivos para el animal, pero en otro contexto: "Igual que a las personas, a los perros les vienen bien los masajes, pero no ante la situación de estrés de los petardos. No tiene ningún sentido". "Los perros son animales de madriguera y cuando se asustan buscan refugio. De hecho hay gente que, cuando ve que el animal se esconde en un hueco del sofá y llora, lo sacan para intentar tranquilizarlo. Eso es peor. Es mejor dejarlo en el espacio que considera seguro", dice Lázaro.

¿Por qué les afectan tanto los petardos?

Como explicábamos anteriormente, los perros sufren tanto por la pirotecnia debido a su desarrollada capacidad auditiva. “Muchas personas tienen miedo a los petardos, sin que hayan tenido una mala experiencia con ellos. Con los perros ocurre algo similar, pero multiplíquenlo por mil”, dice Santi Vidal, experto en comportamiento canino en una empresa dedicada a la formación de adiestradores. “Los sentidos están preparados para recibir una cantidad determinada de información. Cuando la sobrepasamos, duele”, añade.

“Hay perritos que empiezan a morderse y pueden llegar hasta el hueso. No saben qué hacer y se lastiman gravemente. Pueden llegar a azotarse contra las paredes o escapar en busca de un lugar seguro”, indica Lucero González, directora de un centro especializado en conducta de perros en México. Según explica Vidal, el instinto de supervivencia es el causante de ese pico de estrés ante un ruido explosivo: “Dejan de pensar, simplemente actúan. Este mecanismo ancestral ha garantizado la supervivencia durante miles de años y es lo que produce el estrés”.

Además de veterinarios, animalistas y expertos en comportamiento animal, la Policía Nacional y la Guardia Civil también recuerdan cada poco tiempo en redes sociales que los petardos resultan perjudiciales para los perros.